Gracias

Sentada tras los cristales, la luz ilumina toda la habitación, con la mesa llena de cosas y mi sudadera de Reno Magdaleno, que 28 me parecían suficientes como para agenciarme una y pasar del que dirán. Una botella de agua mineral, vitaminas, el móvil y la cartera, tan pelada como de costumbre.

Y entonces repasas que ha sido de tu vida estos últimos meses, exactamente los últimos doce y te das cuenta de que ha sido un año cojonudo. Comenzó raro, lejos, en otro país para ser exactos y ha sobrevolado varias ciudades. Voló a Marrakech, descubrió el desierto, viajó a varios festivales y se hizo un huequito en el norte. Recorrió Oporto y volvió a la playa. Pero con la mente en el mismo sitio, mirando alto. Saboreando como hacía mucho tiempo las pequeñas cosas. Rodeada de personas que me van mostrando sus valores poquito a poco, que sonríen con toda la boca y que miran transparente. 

Dejando atrás lastres, gente tóxica y creciendo. Aprendiendo a que las cosas nos afecten en su justa medida y dando mucho más peso a los que nos alegran la vida. Compartiendo éxitos y celebraciones. Festejando nuevos trabajos y oportunidades y dando la espalda a todo lo que no nos hace felices. Intentando sobrevivir al entorno, a las malas caras y al no poco esfuerzo que nos cuesta sacar adelante los proyectos y sonreír al día a día.

Pero entonces, llegas a casa, a tu antigua buhardilla, que ha sido “invadida” y se duplican copas, toallas y albornoces colgados sobre el tirador de la puerta. Y se entremezclan los sueños y las risas. Subo la música y bailamos en un universo paralelo, en el último piso de una casa antigua, con ventanucos al cielo. Donde el orden se vuelve caos ordenado y la calma protagoniza los últimos acordes de cualquier canción.

Comentaba hace días que no podía pedirle mucho más al 2015, que no sería coherente, pero creo que hay algo que si debo plantear, aprender de todos los golpes de 2014 para ser mucho más fuerte los próximos 365 días con las personas que me demuestran a diario, lejos o cerca, que están a mi lado.

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Solo puedo decir gracias.

 

 

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2 pensamientos en “Gracias

  1. Irene molina dice:

    Me uno a eso de: Dejando atrás lastres, gente tóxica y creciendo.

  2. ricoller dice:

    Clap!Clap!Clap! Feliz 2015 Ángela! Te lo mereces!

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