Archivo de la categoría: Critica Social

Cara de tonto


Y entonces te quedas con cara de tonto intentando ponerle explicación a las malas caras, a los malos gestos y en conjunto a la mala educación del entorno que nos rodea. Se te aplana la cabeza y te vuelves un cristal translúcido. Te quedas sin sonrisa y con cara de pocos amigos. Da igual en el autobús o en el metro, con mayores o menudos, siguen señalando las paredes y los cristales. Pintan con graffiti las ventanas y rellenan los ojos y sacan la lengua. ¿La respuesta? Preguntémosle al Joker.

art-crafts-graffiti-art-or-vandalism-ii-1-638

Etiquetado , ,

Miradas que lo dicen todo


Adentrarme en la cordillera del Atlas es una idea que siempre me ha seducido. Volar a Marruecos desde la orilla de una playa en María La Gorda, y descubrir un elenco de personajes que desarrollan sus días en el país Árabe. Vidas que se cruzan y entrelazan con el denominador común de la lealtad y la amistad como pilares básicos que sustentan la casa que conforma sus vidas.

Disfrutar de sus alegrías y tratar de adivinar sus trayectorias, sorprendiéndote con cada peripecia y temiendo por sus futuros inciertos. Soy capaz de imaginarme y ponerle cara a cada tramo de la novela. Disfrutar de las puestas de sol  entre palmeras y derramar una lágrima por cada desventura de sus protagonistas.

Con dosis de humor y de amor. Con desamores  y encuentros fortuitos. Verdades que a veces preferimos no ver por no sufrir, que quedan plasmadas en ésta novela y se presentan al lector como pinceladas de realidad en estado puro.

Simplemente gracias, por compartirlo con nosotros,  y conmigo.

Novela: La Mirada, viaje al corazón Marroquí
Autor y proyecto editorial: Adolfo Moreno
Web donde adquirirla y saber más: www.lamirada.cc
Etiquetado , , , , ,

Manos a la obra


Crisis, debacle, cataclismo, bancarrota… palabras utilizadas a diario, empleadas en titulares y crónicas. No son meros vocablos, son hechos. No son eufemismos, son realidades. Vemos como tiendas de toda la vida echan el cierre y cada día aumentan las listas del paro, pero ultimamente voy vislumbrando como no todo es malo y negativo, como también son reflejo de oportunidad, de formación.

Hace varias semanas comiendo con medioyo me contaba su reflexión sobre las oportunidades en tiempos de crisis, y cada día estoy más de acuerdo con ella. Creo que teniendo en cuenta la gravedad de la situación no ha sido una mala época para que nos toque vivirla, sino lo mejor que nos podía pasar.

Igual al leer estas líneas me tachais de loca, pero no quiero, ni mucho menos, insinuar que si no pudiera cambiar la situación no lo haría, pero sí que es mucho mejor ponerle al tiempo buena cara. Creo que a día de hoy somos supervivientes del momento, seguimos currando en tiempos de crisis. Comenzamos a pedalear en el mundo de la comunicación cuando la debacle metía la cabeza en nuestro País y hemos seguido andandito, sin ruedines, y sin bici en muchos casos, pero ahí vamos, búscando oportunidades y rascando cada día un poquito más.

Es cierto que no todo el mundo puede “agarrarse” a algo, pero si creo, a pies juntillas, que los que nos adaptemos a esto, saldremos a flote. Porque estamos luchando porque así sea, porque pese a que los sueldos son irrisorios y las prestaciones nulas en la mayor parte de los casos, le estamos echando todas las ganas que nos caben en el cuerpo y toda la fuerza para tirar.

Acidojazz en su última entrada le daba la bienvenida a los aires difíciles y no puedo estar más de acuerdo con ella. No vale de nada patalear, simplemente buscarnos nuestro hueco o crearlo. Salir fuera o quedarnos. Estudiar o trabajar, o todo a la vez.

Pero ahora más que nunca apuesto por la frase “Manos a la obra”.

Sonando…

99% vs. 1%


Cuando 500.000 personas salen a la calle un sábado por la tarde para manifestarse es que algo no funciona. Cuando ves reflejadas en las caras de la gente las ganas de vivir, cuando entablas conversaciones a diario con la gente que te rodea porque se desesperan al no encontrar trabajo. Cuando ves carritos de bebés y jubilados caminar al mismo compás, es que no es un movimiento anti-sistema es que la realidad es pésima.

Tras haber escuchado las declaraciones de los políticos de turno, y ver varios ejemplos de manipulación informativa que copaban las portadas de los diarios nacionales es cuando cuestionas muy mucho la capacidad de las personas para entender el motivo de la protesta.

Es cierto que un puñado de personas no pueden cambiar el mundo, pero es más probable que lo hagan si se lo proponen. La mejor portada del día ha sido la de Liberazione, periódico italiano que salía a la calle con la siguiente portada (tiene mucho más mérito cuando Roma fue el lugar de altercado):

Desde mi punto de vista éste es el reflejo de la jornada de ayer. Cuando el mundo se pone en pie para decir basta y hay unos pocos que se dedican a estropear el espíritu de la manifestación debemos recalcarlo. Como dice Liberazione 99% de protesta pacífica contra un 1% de actos vandálicos.

Me puse las zapatillas para recorrer Madrid rodeada de gente que se despierta todas las mañanas pensando que algo no va bien, que es capaz de identificar los problemas y que realmente quiere ponerles solución. Hablamos de problemas reales como los siguientes:

La mayor tasa de paro juvenil de la historia de España, contratos basura y condiciones laborables lamentables, sistema educativo que no logra conseguir su cometido etc.

Problemas reales que no conseguimos solventar, si la democracia reside en el pueblo, y el pueblo vota, deberíamos aceptar las decisiones de arriba. Callarnos y seguir adelante. Pero desde luego, vemos como esta democracia no es real, y como el poder en manos de los mismos siempre acaba con la misma canción…

Me indigno, pero me alegro a la vez. No creo que ninguna proeza comenzara con una guerra ganada. Y si que creo que al movimiento 15-M se le pide lo imposible. Movilizar al mundo para que salgan a la calle no me parece moco de pavo, ni copar portadas de periódicos naciones, internacionales y telediarios. Es cierto que es pronto y la idea es difusa, pero no me arrepiento lo más mínimo de entrar en el grupo llamado: agitadores de conciencia.

Así es, y así me siento, puede que para algunos formemos parte de un movimiento de extrema izquierda, pero creedme si os digo, que no tienen ni idea, y que es su forma de menospreciar a los millones de personas que decidieron no callarse en todo el mundo.

No es fácil controlar a un pueblo que habla, y lo es mucho menos cuando el pueblo piensa seguir en sus trece, si queréis que sigamos siendo perroflautas, lo seremos eso sí perroflautas con estudios que han decidido apagar la tele y alzar la voz

Packaging


Véndete y véndete bien. Un frase recurrente pero que pocas veces utilizamos para nosotros mismos, más que nada porque las cosas que se venden y no son reales se descubren casi al instante.

Puedes describirte y analizar tus pros y contras, como cuando analizas un producto y enumeras las ventajas y las desventajas que proporciona de cara al consumidor.

Nunca he creido en el marketing de uno mismo. Puedes intentar construirte una campaña especialmente diseñada para gustar, pero más tarde o más temprano caerá como un castillo de naipes y entonces descubrirás que el estante del fondo del armario no motiva, y dejarás el puesto del escaparate para meterte en un cajón.

Hay ocasiones en las que debes creerte lo que eres e intentar mostrarlo de la mejor manera posible, pero tampoco labrarte un packaging de la muerte, porque todo envoltorio se estropea con el paso de los días.

El mejor consejo que me han dado durante estas semanas sé tu misma y el resto vendrá solo.

“vaya usted en bici”


Esta ha sido nuestra reflexión conjunta tras una corta pero intensa conversación. Vamos a ponernos en situación.

Hay una serie de puntos esenciales:

1. Reciclar, papel, vidrio, plástico.
2. Ser sostenible, no desperdiciar agua, ni calefacción.
3. Controlar el nivel de ruido.
4. Comer sano.
5. Colaborar con el medio ambiente.

Yo comulgo claramente con los puntos anteriores, me parecen asumibles y cien por cien respetables. El problema está cuando perdemos el norte y entonces, nuestra máxima en la vida no es otra que vivir por y para el medio ambiente. Cuando para ir a una conferencia te piden, por favor, que lleves tu propio contenedor de agua porque no te darán botella; que te identifiques de la forma que prefieras porque no te harán  entrega de acreditación de plástico que se precie; que pasees a lo largo del rio para estirar las piernas;  que disfrutes de un branch y de un capuccino todo en packaging reciclado…

Es entonces, cuando todo suena artificial y prefabricado, cuando parece mero postureo moderno, y cuando echo mortalmente de menos las cañas, el futbol y los panchitos en bol de plástico no reciclable.

Aquí es cuando nuestra máxima cobra vida, Anda y vaya usted en bici!!! (y dejenos en paz)

Moneda de cambio


Comencé mayo haciendo borrón y cuenta nueva y con ganas de hacer cosas. Nadie habría imaginado lo que nos depararía éste mes a la vuelta de la esquina. Un mes pacíficamente convulso, con sentadas y concentraciones y con el mejor ejemplo de que la generación ni ni, o pérdida, como ustedes gusten, actuaría como el mayor agitador de conciencias de los últimos años.

Y direís después de la aplastante victoria azul, ¿qué nos queda? Yo no me voy a rendir. Nos queda luchar por los mismos valores por los que salimos a la calle hace una semana, nos queda continuar moviéndonos, asegurando los pasos y cubriéndonos las espadas. Nadie daba un duro por nosotros, y ahora con las gaviotas sobrevolando el panorama nacional menos aún.

Hoy amanecí con un comentario en el tablón de mi muro que decía “Esto es lo tu y tus amigos de sol queriais evitar?????????” que me revolvió las tripas nada más abrir un ojo. Es muy fácil decidir desde el sofa, demasiado sencillo pensar que alguien va a apostar por nosotros y no utilizándonos como moneda de cambio.

No pasa nada, sabíamos que las cosas no iban a evolucionar tan a corto plazo, pero sí que son un primer paso para crecer. Los mismos indignados, que seguimos estándolo, no vamos a cruzarnos de brazos, ni a llorar por las esquinas, solo volveremos a la calle (los que no acampamos), para seguir dando un ejemplo de orden y de civismo a todos aquellos politicos que juegan a diario con nuestro porvenir y una vez más, no nos representan.

Ejemplo de CV verídico

Apaga la tele y enciende Madrid


Dime qué ha cambiado esta semana y te diré que nosotros. Hemos dejado a un lado los prejuicios y las desigualdades.

Este “garito” no se reserva el derecho de admisión, ni debemos cambiar zapatillas por tacones, ni ponernos etiquetas absurdas. Aquí cada uno es como es y ese es el valor añadido de la concentración.

Durante estos días he visto cosas inimaginables: cuidar el paso entre la gente, respetar las canas, ofrecer bocadillos y variantes gratis, solidarizarse con los servicios de limpieza, cambiar birras por agua, tararear canciones y redactar 8 puntos de un manifiesto. He visto montar un campamento base en toda regla.

Me ha costado discusiones, diferencia de opiniones e intentar hacerme oír, que con tanta manipulación informativa no es nada fácil, pero creerme a mi me merece la pena, y consigamos o no ese cambio habremos demostrado lo que valemos. Que es mucho mas que los que nos etiquetan de borrokas o perroflautas desde el sofá de casa.

Apaga la tele y enciende Madrid

20110520-011647.jpg

Siempre tiene que dar igual


Tengo 24 años y hoy alguien no mucho mayor me preguntaba, ¿tú por qué te manifiestas? he tardado en responder unos segundos, he pensado bien mi argumento.

Me manifiesto contra un sistema educativo que nos ha enseñado a que tenemos que ser números uno, debemos estudiar, graduarnos, hacer una carrera, saber idiomas, ser cosmopolitas y liderar un país. Cuando comenzamos la carrera teníamos que destacar, sobresalir, y currar. Yo curré, comencé cobrando 120 euros al mes, una beca compartida porque no había más recursos, y lo hice y la disfruté por amor al arte, y por creer que el periodismo cambiaría el mundo. Conseguí becas durante toda la carrera y trabajo al acabarla. Empleo que a día de hoy mantengo y me gusta.

Pero la realidad es muy diferente, con los mismos 24 años y el mismo empleo no puedo evolucionar, no puedo independizarme y ser independiente con todas las letras. No me planteo casarme, ni formar una familia, aunque lo hiciera no podría permitírmelo.

Me manifiesto contra una sociedad que nos ha educado para ser lo que con los medios que tenemos no podemos lograr. Contra las promesas incumplidas.

Hoy he vuelto a casa con una sonrisa, mucha mucha gente me decía hoy “no vayas no va a servir para nada” igual peco de utópica o de crédula, pero no me arrepiento para nada de haber ido y de hecho mañana volveré. Si nosotros no aportamos nuestro grano de arena en mayor o menor medida, siendo conscientes y coherentes con nuestra aportación, nadie va a darnos nada. No valen las quejas gratuitas ni los lloros, es el momento de movernos, de intentarlo, si no lo hacemos ahora ¿quién lo va a hacer?

Se respiraba calma, se respiraban ganas, se respiraba convicción entre la gente. Daba igual la edad y los colores, no he visto banderas, ni ideologías, sólo he visto gente como tú y como yo, con ganas de crecer, de evolucionar y de conseguir sus metas. No importaban tribus urbanas… raperos, heavys, perroflautas, alternativos, modernos… hoy daba igual, siempre tiene que dar igual.

La misma persona que me preguntaba ha terminado la conversación diciendo “Cuídate y defiende tus ideas”.

20110518-003438.jpg

Pancarta desplegada el domingo…

De otra especie


Ser de otra especie es ser independiente. Ser de otra especie tiene una filosofia, vivir y dejar hacerlo al resto. Significa no interferir en vidas ajenas.

Ser de mi especie no es ser perfecto, ni mucho menos, ser de mi especie es intentar no jugar con el resto, es destapar las cartas e intentar jugar por mi banda.

Los miembros de mi especie tienen algo en común: vida propia. Tienen planes, tienen sueños y metas e intentan poner todas sus fuerzas en conseguirlas. También tienen debilidades, pecan de ingenuos y suelen dejarse la piel en el camino. Suelen ser demasiado directos y eso muchas veces asusta.

Son capaces de llorar como niños cuando toman decisiones que duelen, pero las toman. Son sensibles aunque no siempre lo muestran. Les gusta compartir y escuchar, tienen el diálogo como máxima y cuando la incomunicación se hace presa de la situación intentan por todos los medios hacerse entender, aunque no siempre obtienen respuesta. Se sirven de las herramientas que tienen a mano para ello, pero saben que una mirada tiene muchos más caracteres que todas las redes sociales juntas.

No conozco muchas personas de mi especie, pero si las necesarias para saber que existe, aunque esté en vias de desaparición.